Que son las dimensiones según los Maestros(Satya, Quan Yin y Serapis Bey)


MODELO DIMENSIONAL DE SATYA


Procedente de Alción, estrella central de Las Pléyades

Primera Dimensión:el núcleo de cristal de hierro que hay en el centro de la Tierra siendo éste la gravedad” [La gravedad se describe como: “la primera dimensión de cualquier sistema que genera el eje vertical de manifestación a partir de sí mismo. La gravedad es el campo más denso e cualquier forma creada, atrae a todas las partes de su forma hacia sí misma y tiene consciencia“].

Segunda Dimensión: “reino telúrico que existe entre el núcleo central de cristal de hierro de la Tierra y la superficie terrestre allí donde habitan las fuerzas elementales“. [El término elementales se define como: “inteligencias metálicas nucleares, químicas y minerales pertenecientes a la segunda dimensión“].

Tercera Dimensión: “el reino físico de los humanos

Cuarta Dimensión: “el reino polarizado de las fuerzas arquetípicas que interactúan con la Tierra y que son guiadas por los Anunnaki de Nibiru“. [El término arquetipo es definido como “las fuerzas de dimensiones no-físicas que moldean y residen en la mente subconsciente, evocando grandes emociones, la creatividad y la toma de consciencia de ser manipulado, por ejemplo“].

Quinta Dimensión: “la vibración del amor que es guiada por conciencias de Las Pléyades para la Tierra, especialmente desde Alcione“.

Sexta Dimensión: “líneas de comunicación del pensamiento puro. Todos los objetos físicos son ideas que residen en la biblioteca de la sexta dimensión y debido a su proceso de pensar se generan formas geométricas de luz que crean las realidades. Para la Tierra, este reino es guiado por el sistema estelar Sirio“.

Séptima Dimensión: “líneas de comunicación del pensamiento puro. La autopista de información galáctica de luz y las bandas de fotones son para la Tierra la séptima dimensión guiada por la Galaxia de Andrómeda.

Octava Dimensión: “organización estructural de la inteligencia de la Tierra conocida como Federación Galáctica y que es guiada por el sistema estelar de Orión“.

Novena Dimensión: “la realidad, unificada, que entreteje todas las frecuencias más sutiles. Este plano de vibración es una biblioteca de todo aquello que existe en un reino; para la Tierra, la novena dimensión es el Centro Galáctico guiado por seres de Henoch“.

Décima Dimensión: “el Universo en sí es la décima dimensión, el ‘todo’ cósmico, que contiene todo aquello que percibís desde la Tierra y no puede ser etiquetado, descrito o comprendido“.

No existe una jerarquía de dimensiones, cada una es poderosa a su manera y para sus propios habitantes… En todas las dimensiones hay estructuras de organización, pero sólo en la tercera dimensión existen gobiernos. Estáis intentando comprender la multidimensionalidad pero os autolimitáis si aplicáis modelos estructurales de 3D a dimensiones superiores o inferiores. Esto es lo que sucede normalmente a la gente que está trabajando duramente para elevar su conciencia. Se atascan en un fundamentalismo jerárquico dimensional. Un ejemplo de esto podría ser si el Comando Ashtar describiese a la Federación Galáctica 8D comparándola con el Pentágono. La octava dimensión trabaja con un orden galáctico pero no hay modelos en 3D que ni por asomo, puedan describirlo. Otro ejemplo podría ser el reino telúrico 2D cuando se intenta describirlo como ‘el interior de la Tierra’. Si yo descodificase las estructuras de Sirio, Nibiru, Las Pléyades o el interiore de la Tierra y utilizase formas de pensamiento 3D os perderíais. Las metáforas son útiles para modelar conceptos de dimensiones superiores…

Extraído de Cosmología pleyadiana de Barbara Hand Clow.


MODELO DIMENSIONAL DE AMORAH QUAN YIN


Procedente de los guías de Amorah de “Las Tribus Pleyadianas Arcangélias de Luz”

Dimensiones: “Ámbitos de conciencia delimitados por la gama de frecuencia vibratoria y la naturaleza de sus formas o su ausencia de formas.

Primera dimensión: “el reino de los minerales puros como recipientes de conciencia, pero carentes de su propia conciencia y autoconciencia“.

Segunda dimensión: “el reino vegetal; planos astrales inferiores en los que las distintas conciencias se perciben a sí mismas como todo lo que existe, ajenas al espíritu, carentes de alma y totalmente absortas en sí mismas; asimismo el reino de ciertos tipos de elementales que no tienen más conciencia propia que la controlada por una fuerza. También contiene aspectos del inframundo de los denominados bardos del budismo conocidos en otras tradiciones como reinos infernales“.

Tercera dimensión: “el mundo físico y sus correspondientes planos astrales. Anclado en un tiempo lineal y en una realidad basada en el espacio-tiempo. En este reino todo existe a un máximo de nueve mil vibraciones por segundo. Este es el reino en que se vive la conciencia humana.

Cuarta dimensión: “los seres conservan la conciencia en forma de sentimientos y como pensamientos basados en sentimientos. Esta dimensión contiene polaridades de oscuridad y de luz. Los reinos de luz están formados por ‘Ciudades de luz’ y por aquellos que han alcanzado una frecuencia vibratoria de entre las nueve mil hasta las doce mil vibraciones por segundo. Aquí la conciencia es la primera etapa de la conciencia de Cristo que sigue a la ascensión. Numerosos guías, ángeles y Maestros Ascendidos impulsan a los humanos tridimensionales a que sean receptivos y estén preparados para la evolución y el crecimiento espirituales. Los seres humanos también se ven impulsados por sus homólogos astrales de oscuridad que existen en esta dimensión. Son capaces de emular la frecuencia vibratoria inferior de pensamientos negativos, vicios, emociones reprimidas y zonas de sombra humana mal curadas o rechazadas -y son capaces de arrastrarlas hacia el lado osc uro y luego controlarlas y alimentarlas de su dolor, miedo y otro tipo de energías densas-. A medida que los seres humanos desarrollan cualidades de vibración superior del ser, pensar, sentir y hacer, así como trascienden las tendencias kármicas de sus propias zonas de sombra, se ven atraídos magnéticamente hacia los impulsos de luz de la cuarta dimensión y son liberados del control oscuro de los seres parásitos. La polaridad oscura de este reino es también uno de los lugares donde se dan las pesadillas y abusos astrales.

Quinta dimensión: “esta dimensión también cuenta con polaridades de luz y oscuridad. Los seres conservan las formas etéricas de la combinación de la tercera y cuarta dimensiones, pero refinadas, y con libertad para alterar estas formas a voluntad. En el aspecto de luz de este reino están la mayoría de los guías personales de los humanos, ángeles de la guarda, ángeles servidores y la mayoría de los Maestros Ascendidos y miembros de los Grandes Hermanos Blancos; las escuelas iniciáticas de nivel intermedio, el consejo kármico y los Devas Supralumínicos. A partir de esta dimensión es imposible hablar en términos de vibraciones por segundo porque se encuentran más allá de las limitaciones del tiempo y el espacio, aunque esta dimensión puede actuar a voluntad sobre la realidad espacio temporal. Esta es también la dimensión de las conciencias de Cristo y de Buda como resultado posterior del proceso de encarnación, ascensión y transición a través de las Ciudades de Luz de la cuarta dimensión. En esta dimensión se dan sueños de volar, sueños de sanación, experiencias superiores y enseñanzas. Este es el plano causal dimensional relativo a los humanos que se manifiesta y crea en los mundos de dimensiones inferiores durante el sueño. En otras palabras, es donde los humanos sueñan su vida dotándola de realidad espacio-temporal y luego se despiertan y viven esos sueños. Aquí se dan la conciencia superior, los sueños lúcidos y la magia blanca. La polaridad oscura comprende los poderosos señores oscuros de la magia negra y el control. Existen en este reino: ángeles, maestros, hechiceros y gobernantes oscuros de los mundos y los planos astrales inferiores. Si una persona desarrolla grandes poderes psíquicos y de control mental sin desarrollar la integridad de corazón y de espíritu, se les gobierna desde aquí, de donde vienen durante el sueño y tras acabar su vida humana.

Sexta dimensión: “es el reino del Consejo Superior, los arcángeles que interactúan con la Tierra. Los Consejos de Ancianos y una conciencia colectiva incipiente. A partir de este nivel las dimensiones son exclusivamente de Luz. La conciencia colectiva de este reino es la de las almas divididas. Dicho de otra manera, si el alma, después de haber permanecido en un cuerpo en la Tierra, decide dividirse en dos o más partes, ya tenga su decisión origen en el dolor o en el deseo de experiencias diversas, en el nivel de la sexta dimensión cada parte compartirá el mismo Yo Superior y se conectará con nosotros a nivel de alma y espíritu. Desde aquí se dicta nuestro objetivo superior. Los seres de este nivel pueden elegir proyectarse en formas humanas, si les sirve para algún propósito, pero en realidad existen en formas puramente geométricas, que es lo característico de esta dimensión. Esta es la etapa de la Creación en la que el pensamiento, el color y el sonido toman forma geométrica y relevancia numerológica. Cuando los seres de este nivel desean comunicarse entre sí, se limitan a fusionar sus campos de energía y consciencia. Se forma un entramado único a partir de esta fusión y cada uno experimenta la naturaleza esencial del otro mediante la comparación y lo que pueda ofrecer. Se da la sensación de conocer al otro sin sentir que uno se ha convertido en el otro. La conciencia de Melquisedec existe en este nivel dimensional.

Séptima dimensión: “el reino de la armonía y el sonido divinos. Los seres de este nivel existen como expresiones de la esencia a través de la armonía del sonido individual y colectivamente. La forma ya no se puede proyectar sin descender de dimensión. Las pautas se forman con el sonido pero son flujos nebulosos de color y movimiento. Las pautas variables en espiral son las únicas que pueden describirse. Cuando los seres de este nivel desean comunicarse entre sí combinan simplemente sus sonidos y mezclan colores y crean nuevas pautas. Las dos conciencias se energetizan con esta experiencia y llegan a comprenderse mutuamente. Existe un mayor acuerdo que se deduce del principio ‘El Todo es más que la suma de sus partes’. Es el siguiente nivel de conciencia colectiva pero esta vez con otras almas diferentes a la tuya propia. Los seres a este nivel tienen la clave para traducir toda experiencia y conciencia en sonido puro, establecer y crear pautas de flujo. Estas frecuencias de sonido componen el único lenguaje común de la séptima dimensión hacia abajo. Los miembros de las familias de almas del mismo origen tiene la capacidad de experimentarse como un mismo ser en esta dimensión, manteniendo al mismo tiempo la capacidad de ser individuales.

Octava dimensión: “las características de este reino son el color puro y las pautas de flujo. Los seres de esta dimensión existen como autoconciencias que despiden color, luz y movimiento. La comunicación entre sí es más bien una experiencia sinérgica durante la cual ninguno de los seres puede notar la diferencia entre sí mismo y el otro. Aquí existe un amor grande de unión y comunión. Debido a la ausencia de sonido como expresión individual de este reino, es también el reino del vacío, cuyo auténtico propósito es ser un lugar donde experimentar la propia completud como esencia y conciencia puras. En ausencia de miedo puede ser un lugar de consuelo y profundo descanso.

Novena dimensión: “punto de origen del Laoesh Shekinah, el sagrado Pilar de Fuego o Pilar de Luz. Es la última dimensión en la que un ser de luz tiene la capacidad de experimentar la conciencia separada de la entera supra-alma de donde vino y puede elegir sentir cuando desee la conciencia colectiva de la supra-alma. La única forma que existe es la del pilar o cadenas paralelas de una luz muy purificada. Todo parece luz blanca y cristalina, y aún así se descompone, emanando luz de colores hacia la octava dimensión. Esta es la dimensión de la conciencia de Metatrón. Cuando en una ocasión se me dio a experimentar este reino, lo único que todavía conseguía diferenciar de mí misma eran cristales etéricos. Tenía una colección de cristales de cuarzo en la mesa de mi habitación donde se encontraba mi cuerpo cuando la experiencia tuvo lugar. De pronto, fui conciente de que aún percibía los cristales como algo separado de mí aunque los muebles y las personas se habían fusionado por completo en mi conciencia. Me dijeron que sólo hasta allí podía llegar la conciencia humana sin vaporizarse el cuerpo.

Décima dimensión: “Todo lo que se me ha dicho de esta dimensión es que todos los miembros de las familias primigenias de supra-almas experimentan estar completamente inmersos en una conciencia y ya no tienen en cuenta su ser individual. Más allá de este punto no se me ha mostrado ni mencionado nada, excepto que la decimotercera dimensión es el lugar de completitud y de ser Uno en la que el yo se ve absorbido hacia Todo Lo Que Es y no conoce la separación.

Extraído de Ejercicios pleyadianos de luz de Amorah Quan Yin.


MODELO DIMENSIONAL DE SERAPIS


Miembro de la Hermandad Blanca

Todas las dimensiones están hechas de la misma ‘cosa’, al igual que las siete octavas de un piano son sonido. La única diferencia es de tono o de frecuencia. En un piano, cada octava se reproduce siete veces, de manera tal que las notas individuales son simplemente armónicas más altas de las que están en las octavas más bajas. Por otro lado, existe una gran distinción –una de estado de alerta.

Supongan que tienen un defecto de audición que les permite oír sólo la octava más baja. Las notas bajas les van a sonar muy reales pero cuando las manos del pianista van hacia la derecha, verán el movimiento pero no van a escuchar nada. Ustedes se sentirán confundidos cuando la gente esté hablando de sonidos que ustedes no escucharon. Puede que hasta se pongan furiosos y acusen a los demás de estárselo inventando todo, crean que están locos, se encojan de hombros y digan “No lo entiendo”; o puede que se sientan carentes de algo cuando los demás hablen de la belleza de la Sonata Claro de Luna, por ejemplo. ¿Cómo reaccionarían si alguien les dijera que, con algo de práctica, podrían inclusive oír las notas más elevadas?

La analogía del piano es muy útil. La intención de los cinco sentidos físicos es la de detectar sólo ciertas de las octavas del universo que los rodea. Ellos pueden detectar las octavas más bajas pero no pueden detectar las más elevadas. Ustedes poseen otros sentidos, cuya intención es detectar las octavas más elevadas del universo; pero estos permanecen latentes en la mayor parte de la especie humana.

Por ejemplo, un árbol crece bajo la guía de un ser de energía, llámenlo “espíritu de los árboles”, si así lo desean, quien concibe el patrón del árbol y organiza las unidades de energía de acuerdo con ese patrón. Una vez organizada, la energía, “recuerda” su función y continuamente mantiene las partículas subatómicas, arregladas en patrones, cada vez más extensos. Cuando ustedes miran a un árbol, están realmente viendo energía pura organizada, bajo un patrón, por un ser consciente y alerta. El cerebro de ustedes descodifica este patrón de energía visual como “árbol” a través del hábito.

Ustedes pueden imaginarse, para esta explicación, que la energía está dividida en octavas, ocupando la Fuente la octava más elevada y el plano físico, la más baja. Yo, y otros niveles de tu ser, existimos y desempeñamos nuestras funciones en estas octavas. Imagínatelas como si fueran las varias bandas de tu radio de FM y como si cada ser, tal y como yo, fuera una estación en particular. Cada banda capta un rango diferente de frecuencias; pero cada uno de nosotros operamos en todas las bandas. Ocupamos la misma posición relativa, en el dial, en cada banda, elevando progresivamente la frecuencia. O para usar la analogía del teclado de un piano, uno está hecho de la misma nota relativa en cada octava del teclado, siete en este caso. Si tus notas individuales, dentro de cada una de las siete octavas, fueran tocadas simultáneamente, el sonido resultante sería la totalidad de tu ser: un sonido muy hermoso. Recuerden que estas analogías ni siquiera se acercan a poderles transmitir la verdadera historia. Hay muchas bandas y un número infinito de notas en cada una. También, en estos niveles, se la pasan ustedes permanentemente mezclándose con otras energías para realizar ciertas funciones.

Tomado de Un Manual para la Ascensión de Serapis

Octava dimensión

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