El poder de las palabras

Cuando nuestras palabras hieren, lastiman rebajan el valor a un ser humano puede causar heridas que sangren por un buen tiempo, las palabras que lastiman, que desvalorizan son como dardos filudos llenos de veneno que no importa desde que lado lo lances siempre caerá en el centro del corazón y terminan por asesinar muchos sentimientos, asesinar nuestro autoestima haciéndonos sentir inferiores, sin valor frente al mundo; es increíble pero eso puede ocasionar.

Muchas veces hemos hablado de mas o no medimos el impacto de las consecuencias que pueden ocasionar nuestras palabras a nuestro prójimo; debemos aprender a callar cuando no estamos anímicamente bien, cuando estamos molestos, tristes o con sentimientos de frustración pues nuestras palabras en esos momentos saldrán contaminadas con el mal sentimiento; por otro lado cuando alguien nos agrede con sus palabras es mejor callar y tratar de no escuchar lo que nos dice aunque muchas veces es imposible; quien no ha sido alguna vez victima de palabras hirientes? a quien alguna vez no han lastimado?? y duele aun mas cuando esas palabras salen de alguien a quien tenemos mucho amor y cariño.

Las palabras a diferencia de los golpes son como remolinos que dan vueltas y vueltas en nuestro cerebro y lo peor que muchas veces provocan lagrimas y ese dolor intenso en el pecho .

Matar no solo es quitar la vida a alguien también podemos quitar vida a los demás con nuestras palabras. Por mas que las palabras luchen por escapar con todas las intenciones de herir o matar es mejor callar hasta que nuestros sentimientos se ordenen otra vez y podamos hablar tranquilamente sin perjudicar a nadie y si por otro lado estamos en la posición de tener a alguien que nos ataca con sus palabras es mejor callar o decir “hablamos cuando estemos mas tranquilos”.

Una palabra puede cambiar una historia, puede empezar como terminar algo hermoso o bonito y dejar un cementerio de resentimientos en ella.

Pedro 3:10 “Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de
mal, Y sus labios no hablen engaño; Apártese del mal, y haga el bien

Jesús en su palabra nos pone bastante énfasis en el cuidado que debemos tener al momento de hablar a nuestro prójimo especialmente en determinadas situaciones, Nuestras palabras pueden servir de soporte para llegar en el momento preciso a dar ánimos a algúien que lo necesite.

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PD: No crean todo lo que leen, busquen en sus corazones el indicio y la vibración que les confirme la verdad y el sentido de las afirmaciones que aquí y en otros lados se realizan! Recuerden que dentro de uds. está toda la sabiduría necesaria!

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En la busqueda de mi mismo...
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