El Tao

El taoísmo es una filosofía que se preocupa de la esencia de las cosas y del ser humano, y del lugar que éstas ocupan en el Universo.
Estar en el Tao es comprender el Universo, todo lo que  de él se deriva hasta nuestra propia existencia.
El Tao es todo aquello que  vemos y lo que no podemos ver.
El Tao puede ser traducido normalmente como camino, pero con un significado mucho más trascendente que el que éste término sugiere, como sendero o una vía de cultivación o formación para el ser humano.

Para los antiguos taoístas, estar en el camino o sendero era conocer la vía para armonizarse con la ley del Universo o de la naturaleza. A través de muchas generaciones el taoísmo fue evolucionando en contenido de conocimientos y descubrimientos.

Los observadores taoístas comprendieron que todas las cosas, incluyéndose ellos mismos se encuentran en un estado de transición y cambio perpetuos. Concluyeron que nada de lo observable es permanente. Nada tiene identidad en sí mismo, todo está en proceso y no permanece igual ni un momento. Se dieron cuenta de que todo está entrelazado y es interdependiente. El nacimiento y el crecimiento, la decadencia y la muerte. Cada suceso es el crecimiento y vida, para generar otra.

Para apreciar la naturaleza interna de la filosofía taoísta, es necesario entender cómo concebían el mundo los antiguos chinos. El objetivo fundamental de los taoístas es alcanzar la inmortalidad, si bien, a veces no se entiende esta literalmente, sino como longevidad en plenitud. De la misma manera, se decía que las personas que vivían en armonía con la naturaleza eran inmortales.

Los antiguos pensadores interpretaban por «inmortalidad» el hecho de autosuperación del propio ser en comunidad con el entorno, lo que implica buscar la superación y el progreso personal y colectivo, de acuerdo con la mutación constante que enseña el taoísmo.

El Tao es la energía que existía desde el principio cuando no había estructura. Del vacío pasa a un estado diferenciado, en Yin y Yang, donde en el Yang hay Yin y en el Yin hay Yang. Así surge el movimiento y la quietud. Cuando se mueve crea Yang, cuando el movimiento alcanza su extremo surge la quietud: Yin. La Nada es todo, todo es la nada, decía Buda.

El Taoísmo establece la existencia de tres fuerzas:

-Una pasiva. El Ying (fuerza pasiva/sutil, femenina, húmeda…)
-Otra activa. Yang (fuerza activa/concreta, masculina, seca…).
-Conciliadora. Es el Tao.

Las dos primeras, Yin y Yang se oponen y complementan simultáneamente entre sí, es decir que son interdependientes de manera absoluta y funcionan como una unidad. La tercera fuerza, el Tao, es una fuerza superior que las contiene. El concepto del Yin y el Yang es fundamental para entender la filosofía taoísta, la naturaleza y la medicina china. Por este motivo tanto el Yin como el Yang no deberían ser interpretados como cosas, sino como la clave de un sistema de pensamientos ideado para comprender el mundo.

Las ideas que subyacen en el Yin y Yang se desarrollaron a partir de la observación del mundo físico. Se comprobó que la naturaleza tiende a agruparse en parejas de opuestos mutuamente dependientes. Desde el nivel celular en el cuerpo hasta los confines del Universo, Ying y Yang existen en interacción dinámica. Cuando se mantiene el equilibrio, todas las cosas siguen un orden definido y fluyen con suavidad

Lao Tse

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PD: No crean todo lo que leen, busquen en sus corazones el indicio y la vibración que les confirme la verdad y el sentido de las afirmaciones que aquí y en otros lados se realizan! Recuerden que dentro de uds. está toda la sabiduría necesaria!

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En la busqueda de mi mismo...
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